En poco tiempo el rumbo de la humanidad dio un giro radical. Nadie daba crédito. Todo había sucedido muy deprisa.
"Someterse o morir" era lo que les hacía entender entre líneas a una voz áspera que hacía lo posible por resultar agradable.
La guerra de las siete horas había terminado.

Ahora ya sabes dónde, cúando y porqué se produjo la guerra. Es hora de conocer el "cómo"